En la nueva novela "Queridos niños" de David Trueba, nos sumergimos en la vorágine de una campaña electoral que expone las entrañas de la política española a través de los ojos de Basilio, un asesor político apodado el Hipopótamo. Pesado como el animal, pero igualmente astuto y agresivo, Basilio se une a la candidata Amelia Tomás en su lucha por la presidencia, en un partido marcado por un pasado y presente corrupto. A medida que recorren ciudades y pueblos del país, Basilio tiene la tarea de infundir fuerza y dinamismo a los discursos de Amelia, en un juego donde ganar parece ser la única opción aceptable.
David Trueba, con su característica maestría narrativa, convierte la novela en un espejo que refleja los oscuros recovecos del poder y la corrupción política. "Queridos niños" no solo se enfoca en la estrategia y las maniobras de la campaña, sino que también profundiza en la psicología de sus personajes, especialmente en cómo Basilio, entre la admiración y el cinismo, maneja su rol en este teatro político. La novela se desarrolla con un ritmo cinematográfico, donde cada capítulo aporta una nueva pieza a este complejo puzzle de ambiciones y decepciones.
Trueba no pretende moralizar ni inclinarse por un lado de la moneda política; su intención es más bien exponer la realidad con una crudeza envuelta en una prosa ágil y directa. El título de la obra, "Queridos niños", refleja esta mirada irónica hacia una sociedad que, a pesar de ser adulta, sigue esperando ser salvada por figuras paternalistas que prometen guiarla hacia un futuro mejor. Este espejismo, alimentado por discursos políticos que a menudo se quedan en la superficie, es lo que Trueba desmonta con cada página.
Con un toque de comedia y una observación aguda y sin prejuicios, "Queridos niños" es tanto una sátira como un retrato fidedigno del teatro político moderno. Al final, la novela no solo entretiene sino que también invita a reflexionar sobre el papel del ciudadano frente a la política espectáculo, en un mundo donde los defectos de ayer persisten con obstinada regularidad. Una lectura recomendada para aquellos interesados en los entresijos del poder y para quienes buscan una historia contada con inteligencia y una pizca de sarcasmo.