Publicada en 2011, "Ejército enemigo" de Alberto Olmos es una novela que desafía la convencionalidad a través de su estructura y contenido. Este libro se presenta como un enigma en tres partes distintas que, aunque entrelazadas, parecen demandar valoraciones diferentes: desde recomendable hasta decepcionante. La historia central gira en torno a Santiago, un publicista descrito como ruin, cobarde y cínico, cuya vida carece de relaciones afectivas profundas y está marcada por una sexualidad desenfrenada y una crítica constante hacia su entorno.
La novela comienza con la muerte en circunstancias misteriosas de un amigo de Santiago, vinculado a movimientos sociales y protestas contemporáneas. Este evento desencadena una serie de acciones que llevan a Santiago a sumergirse en los secretos y la vida privada de su amigo fallecido, lo que lo lleva a investigar las causas de su muerte. A través de este proceso, el autor nos ofrece un desfile de teorías y reflexiones sobre temas tan diversos como el internet, el sexo y la muerte, utilizando la trama como un vehículo para estas exploraciones, más que como un fin en sí mismo.
El segundo segmento del libro aborda temas de solidaridad, conciencia ciudadana y movimientos sociales, discutiendo su capacidad para provocar cambios reales en la sociedad. Santiago, con su perspectiva cínica y despiadada, interactúa con otros personajes, ofreciendo diversas opiniones sobre estos temas. Aunque esta parte es más estructurada en términos de trama, algunas críticas sugieren que los temas se tratan de manera algo superficial.
Finalmente, el tercer segmento, que se enfoca en la peripecia detectivesca de Santiago tratando de resolver el crimen, ha sido considerado el más débil por algunos lectores. La trama se enreda en pistas y misterios que, en lugar de construir un clímax satisfactorio, terminan desinflándose y dejando una sensación de vacío e inconclusión. Esta parte, aunque comienza con interés, pierde fuerza y coherencia hacia el final.
"Ejército enemigo" es una obra que, aunque escrita con la habilidad lingüística característica de Alberto Olmos, presenta un desafío para el lector por su estructura fragmentada y la inconsistencia en el impacto de sus diferentes partes. No obstante, ofrece una lectura intrigante para aquellos interesados en una exploración literaria de temas sociales contemporáneos y la naturaleza humana a través de una lente crítica y a veces radical.