'El último hombre' es una novela de ciencia ficción apocalíptica escrita por Mary Shelley, publicada por primera vez en 1826. La historia se desarrolla en un futuro donde una plaga devastadora ha comenzado a desmantelar la civilización tal como la conocemos, dejando a Lionel Verney como el último hombre vivo en la Tierra. La narrativa se inspira en las vivencias y amistades de Shelley, con personajes que reflejan a figuras célebres del romanticismo como Percy Bysshe Shelley y Lord Byron.
El relato comienza con la introducción de Lionel Verney, un joven huérfano y resentido con la nobleza debido al abandono que sufrió su familia. Sin embargo, su vida cambia drásticamente al conocer a Adrian, el hijo del último rey de Inglaterra. Adrian, un hombre de principios republicanos y apasionado por la filosofía, pronto se convierte en su amigo y mentor, ayudándolo a abrazar una vida más civilizada y educada. Adrian representa una versión idealizada del esposo de Mary Shelley, Percy Bysshe Shelley.
Otro personaje central es Lord Raymond, un noble ambicioso y carismático, cuyo fervor militar y deseo de poder lo llevan a convertirse en Protector de Inglaterra. Sin embargo, su amor por Perdita, la hermana de Verney, lo lleva a elegir el amor sobre la ambición, dejando atrás sus sueños de realeza. Raymond está inspirado en Lord Byron, famoso por su pasión indomable y sus conflictos internos.
Perdita, a pesar de su independencia y orgullo, se enamora profundamente de Raymond, y su relación es un ejemplo de lealtad y sacrificio. Junto a otros personajes como Idris, la amorosa esposa de Verney; la altanera Condesa de Windsor, madre de Adrian e Idris; y Evadne, la noble griega que ama a Raymond, el libro despliega un rico tapiz de relaciones humanas que se tensan y transforman frente a la amenaza de la plaga.
A medida que la enfermedad se propaga, el liderazgo de Inglaterra enfrenta desafíos insuperables, con personajes como Ryland y Merrival luchando por encontrar soluciones. La desesperación y el caos reinan mientras la población mundial disminuye drásticamente, dejando a Verney como el último hombre en un planeta desolado.
La novela de Mary Shelley, aunque en su tiempo fue criticada y pasó desapercibida, ha resurgido como una obra precursora en el género apocalíptico, destacada por su profunda exploración de la condición humana y la inevitable fragilidad de la civilización frente a fuerzas naturales incontrolables.