Harry Mulisch
Holanda · 1927–2010
Biografía
Harry Mulisch nació el 29 de julio de 1927 en Haarlem, Países Bajos. Hijo de Kurt Mulisch, un inmigrante austriaco, y Alice Schwarz, una judía neerlandesa, su vida estuvo marcada por el contexto histórico de la Segunda Guerra Mundial, período durante el cual su padre colaboró con los nazis, lo que indirectamente salvó a Harry y su madre de ser deportados a los campos de concentración.
Tras la guerra, Mulisch se trasladó a Ámsterdam en 1958, un año después de la muerte de su padre. Allí comenzó a desarrollar su carrera como escritor, mostrando un profundo interés por explorar temas relacionados con la guerra, la moralidad y la historia humana a través de sus obras. Mulisch se casó con Sjoerdje Woudenberg en 1971, con quien tuvo dos hijas, y posteriormente tuvo un hijo con Kitty Saal en 1992, tras iniciar una relación con ella.
Mulisch es considerado uno de los "tres grandes" de la literatura neerlandesa de postguerra, junto a W.F. Hermans y Gerard Reve. A lo largo de su carrera, escribió una amplia gama de obras incluyendo novelas, ensayos, poesía y obras de teatro. Entre sus novelas más destacadas se encuentra "El atentado" (De Aanslag), que fue adaptada al cine y ganó un Óscar y un Globo de Oro a la mejor película extranjera. Otra de sus obras célebres es "El descubrimiento del cielo" (De ontdekking van de hemel), que fue considerada su obra maestra y también adaptada al cine.
La obra de Mulisch a menudo incorpora elementos de mitología, historia y filosofía, reflejando su vasto conocimiento y su interés por entender la complejidad del ser humano y su contexto. "El procedimiento" (De Procedure) y "Sigfrido" (Siegfried), son ejemplos de cómo sus obras abordan cuestiones profundas como la creación de la vida y la esencia del mal, respectivamente.
Harry Mulisch recibió numerosos reconocimientos durante su vida, incluyendo el prestigioso Prijs der Nederlandse Letteren en 1995, un premio otorgado por su contribución a la literatura neerlandesa. Su influencia y legado continúan siendo un punto de referencia en la literatura contemporánea, y muchas de sus obras siguen siendo estudiadas y apreciadas tanto en los Países Bajos como internacionalmente.
Harry Mulisch falleció el 30 de octubre de 2010 en Ámsterdam a los 83 años debido a cáncer. Su muerte marcó el fin de una era para la literatura neerlandesa, pero su obra perdura, manteniendo vivo su espíritu inquisitivo y su profunda humanidad. Mulisch está enterrado en el Cementerio de Zorgvlied en Ámsterdam, dejando tras de sí un legado literario que sigue inspirando a nuevas generaciones de lectores y escritores.
