"El doble", la segunda novela de Fiódor Dostoyevski, publicada en 1846, nos sumerge en la compleja psique de Yákov Petróvich Goliadkin, un modesto funcionario del Estado ruso cuya vida se ve alterada por un evento desconcertante. Durante una cena en casa de su jefe, a la que creía estar invitado, Goliadkin es rechazado y este incidente desencadena una serie de sucesos que pondrán a prueba su cordura.
Enfrentado a una profunda conmoción, Goliadkin se encuentra al día siguiente con un individuo idéntico a él: un doble que comparte su apariencia física pero que posee un carácter diametralmente opuesto. Este otro Señor Goliadkin es seguro de sí mismo, alegre y socialmente exitoso, contrastando con la inseguridad y el retraimiento del verdadero Goliadkin.
El falso Goliadkin comienza a integrarse en la vida del protagonista de manera natural, como si siempre hubiera pertenecido a ella. Este intruso no solo desafía la identidad de Goliadkin, sino que también amenaza con destruir su percepción de la realidad. La narración de Dostoyevski nos ofrece una ventana al torturado mundo interior del protagonista, quien, a través de monólogos desquiciados, intenta encontrar una explicación racional para los eventos que lo atormentan.
La novela explora temas profundos como el desdoblamiento de la personalidad, la burocracia opresiva y la búsqueda de la libertad, todo ello envuelto en un tono irónico y oscuro. Aunque en su tiempo no fue bien recibida, considerada por algunos como una fallida imitación de las obras de Nikolái Gógol, "El doble" ha sido reivindicada por la posteridad como una obra adelantada a su época. Dostoyevski, con su habilidad para retratar la tragedia grotesca y el patetismo humano, logra extraer de esta historia posibilidades espeluznantes y profundas reflexiones sobre la naturaleza de la identidad y la locura.