En "El doctor Proctor y los polvos tirapedos", Jo Nesbø nos sumerge en una aventura disparatada y estruendosamente divertida, apta para niños de 9 a 12 años. La historia comienza cuando Tapón, un pequeño y vivaz niño pelirrojo, se muda a la calle de los Cañones y conoce a Lise, una niña inteligente y valiente, y al doctor Proctor, un científico excéntrico con una inclinación por inventar cosas que parecen inútiles... hasta que demuestran lo contrario.
El trío se ve envuelto en una serie de eventos cómicos y surrealistas gracias al último invento del doctor: unos polvos tirapedos que pueden lanzar a las personas por los aires. Este peculiar invento atrae el interés de varios personajes, incluyendo a unos gemelos malvados, una rata de agua mongola, y hasta la NASA. Sin embargo, el verdadero valor del invento se muestra cuando ayuda a los amigos a enfrentarse a matones escolares y a sortear peligrosas serpientes en las alcantarillas de Oslo.
Más allá de las risas y las situaciones absurdas, el libro es una celebración de la amistad, el valor y la imaginación. Tapón, con su eterno optimismo y su capacidad para ver lo bueno en cada situación, es un modelo a seguir. Lise, por su parte, demuestra que la inteligencia y la valentía son tan importantes como cualquier superpoder.
"El doctor Proctor y los polvos tirapedos" es, en última instancia, una historia que combina humor con una mirada tierna hacia las peculiaridades humanas y la importancia de aceptar a los demás tal como son. Es un relato vibrante sobre cómo incluso las ideas más locas, en manos adecuadas, pueden convertirse en algo maravilloso y, a veces, incluso en un medio para hacer justicia.