En un futuro donde la humanidad lucha con las complejidades y peligros de la inteligencia artificial, la novela "Destino: el vacío" de Frank Herbert nos sumerge en una misión desesperada para crear una conciencia artificial que pueda sustentar la vida en el espacio profundo. Este es el primer libro de la serie "La secuencia de Pandora" y establece las bases para una exploración profunda de la moralidad, la identidad y la supervivencia.
La trama se desarrolla en un escenario donde los intentos previos de desarrollar inteligencia artificial han resultado en catástrofes. Un intento en la Tierra terminó en desastre, con una isla entera en Puget Sound desapareciendo tras un trágico evento de "conciencia rebelde". La humanidad ha aprendido de estos fracasos y ahora, en la luna, los científicos llevan a cabo el séptimo experimento en la serie para crear una conciencia artificial.
El experimento involucra a un grupo de clones, criados y condicionados para creer que son la tripulación de una nave espacial con destino al sistema solar de Tau Ceti. Sin embargo, Tau Ceti no tiene planeta habitable, lo que añade un elemento de frustración predeterminada a la misión. La nave, que tarda cientos de años en llegar a su destino, mantiene a la tripulación y a miles de clones en hibernación, listos para poblar una nueva colonia.
La nave es operada por un "Núcleo Mental Orgánico" (OMC), un cerebro humano desencarnado. Sin embargo, los primeros OMC fallan: Myrtle y Little Joe se vuelven catatónicos, y el tercer OMC enloquece, matando a dos miembros de la tripulación. Frente a la inminente autodestrucción, la tripulación se ve obligada a crear una nueva conciencia artificial para sobrevivir y continuar su viaje.
La tripulación, cuidadosamente seleccionada por sus habilidades y características psicológicas, incluye a Raja Flattery, un capellán-psiquiatra consciente del verdadero propósito del experimento. Sabe que otras seis naves han fracasado antes, y que la meta es forzar la creación de una inteligencia humana en un entorno de extrema presión psicológica, algo que no pudo lograrse en la Tierra.
Finalmente, la nave Earthling número siete logra el éxito, dando lugar a una serie de eventos cuyas repercusiones se exploran en las novelas subsecuentes de la serie. "Destino: el vacío" no solo desafía a la tripulación a enfrentar sus propios límites, sino que también plantea profundas preguntas sobre la naturaleza de la conciencia y el precio del conocimiento.