"Franklin Evans, el borracho", única novela escrita por Walt Whitman, es una obra que explora las profundidades del vicio del alcohol y sus devastadores efectos en la vida del individuo y la sociedad. La novela, que se inscribe dentro del género de la ficción antialcohólica, popular en el siglo XIX, refleja las tensiones de una América en transformación, preocupada por la moral y la reforma social.
La historia sigue a Franklin Evans desde sus humildes comienzos en Long Island, donde decide abandonar la serenidad del campo para aventurarse en el caótico Nueva York en busca de mejor fortuna. Allí, se encuentra con John Colby, una influencia negativa que lo introduce en el mundo del alcohol, marcando el inicio de su descenso hacia la autodestrucción. A pesar de tener momentos de lucidez en los que se casa con Mary, sus recaídas tienen consecuencias trágicas, incluyendo la muerte de su esposa.
La fortuna de Franklin toma un giro inesperado cuando salva a una niña de ahogarse, acto que le gana el favor de la familia Marchion, quienes lo rescatan de la cárcel. Tras mudarse a Virginia, se casa con Margaret, una esclava, en un matrimonio marcado por la desdicha. Finalmente, regresa a Nueva York donde una herencia inesperada le proporciona los medios para redimirse. Transformado, Evans dedica su vida a luchar contra el alcoholismo, canalizando sus experiencias en la escritura de esta novela.
La obra se caracteriza por su melodrama y un explícito moralismo, típico de la literatura de reforma social de la época. A través del personaje de Franklin Evans, Whitman examina el impacto del alcohol en la vida personal y en la sociedad, proponiendo una visión fatalista del destino humano, donde las circunstancias externas a menudo dictan el curso de nuestras vidas más allá de nuestro control personal. Esta perspectiva, casi naturalista, anticipa movimientos literarios que no se consolidarían hasta décadas más tarde en la literatura norteamericana.
En resumen, "Franklin Evans, el borracho" es más que la historia de un hombre y su lucha contra la bebida; es un reflejo de una época y un testimonio de las luchas morales y sociales de un país en el umbral de grandes cambios. A pesar de ser una obra menos conocida y valorada por el propio Whitman, ofrece valiosas perspectivas sobre los problemas sociales de su tiempo y la capacidad de la literatura para influir y reflejar el cambio social.