'Mathilda' es la segunda novela de la célebre escritora británica Mary Shelley, ampliamente reconocida por su obra maestra 'Frankenstein'. Escrito entre agosto de 1819 y febrero de 1820, el libro se adentra en las profundidades del Romanticismo, abordando temas oscuros y complejos como el incesto y el suicidio. La novela fue publicada por primera vez en 1959, mucho después de la muerte de su autora, y ha ganado reconocimiento como una de sus obras más notables después de 'Frankenstein'.
El relato se desarrolla desde la perspectiva de Mathilda, quien narra su trágica historia desde su lecho de muerte. La joven revela el devastador impacto de la confesión de su padre, quien le declara un amor incestuoso. Este amor prohibido lleva a su padre a un estado de desesperación que culmina en su suicidio por ahogamiento. Mathilda, sumida en el dolor y la culpa, busca consuelo en su amistad con Woodville, un joven poeta de gran talento. Sin embargo, ni siquiera la presencia de Woodville puede reparar las heridas de Mathilda o evitar su destino trágico.
La novela es frecuentemente interpretada como un reflejo del dolor personal de Mary Shelley, quien sufrió la pérdida de su hija Clara y su hijo William poco antes de escribirla. Estas tragedias personales sumieron a Shelley en una depresión profunda, una lucha que resuena en la desolación de Mathilda. Muchos críticos han intentado leer el texto como una obra autobiográfica, aunque la propia Shelley y otros estudiosos han señalado que la historia es ficticia, aunque impregnada de sus propias experiencias emocionales.
Al escribir 'Mathilda', Shelley se inspiró en el trabajo inacabado de su madre, Mary Wollstonecraft, titulado "The Cave of Fancy". Al igual que Mathilda, Mary Shelley idealizó a su madre fallecida, un tema que permea la novela a través de la ausencia materna y el deseo de reunificación en la muerte.
El manuscrito fue enviado a su padre, William Godwin, para su publicación, pero fue rechazado debido a la temática controversial del incesto, descrita por Godwin como "desagradable y detestable". Esta negativa dejó el manuscrito en el limbo hasta que fue rescatado y publicado en el siglo XX por Elizabeth Nitchie. A pesar de las críticas iniciales sobre su estilo y estructura, 'Mathilda' ha sido revaluada y ahora se considera una obra significativa que ofrece una visión profunda del dolor y la complejidad emocional de Mary Shelley.