Mientras no tengamos rostro, publicado en 1955 por C.S. Lewis, es una obra que se aleja del estilo fantástico y juvenil por el que el autor es más conocido, como en Las crónicas de Narnia, para adentrarse en una reinterpretación profunda y alegórica de un mito griego clásico. La novela reimagina la historia de Psique, una figura mitológica cuya belleza y destino han cautivado a generaciones, explorando temas de identidad, fe y el verdadero rostro del ser humano.
La narración sigue a Orual, la hija mayor del rey de Gloma, una mujer cuya fealdad la condena a una vida de soledad y desprecio en una sociedad que valora la belleza por encima de todo. Orual es la hermanastra de Psique, una niña de extraordinaria belleza que, debido a un extraño encantamiento, se convierte en un peón en el juego de los dioses. Cuando Psique es ofrecida como sacrificio a la Bestia de la montaña, Orual se embarca en una búsqueda desesperada para salvar a su hermana, enfrentándose a sus propios demonios y a las visiones de un palacio divino que ella no puede ver.
Lewis utiliza la voz de Orual para cuestionar la naturaleza de la belleza y la fe, representando su lucha interna con la aceptación de su apariencia física y la búsqueda de un significado más profundo en su vida. Al convencer a Psique de desafiar las instrucciones de su esposo divino y mirarlo, Orual desencadena una serie de eventos que resultan en el destierro y la maldición de ambas hermanas. La historia se convierte en una alegoría sobre el destino humano y la eterna búsqueda de la verdad detrás de los rostros que mostramos al mundo.
El contexto de la obra se enriquece con las experiencias personales y la evolución espiritual de Lewis, quien después de haberse alejado de la fe en su juventud, regresó al cristianismo y escribió numerosos textos de carácter teológico. En Mientras no tengamos rostro, Lewis utiliza el mito griego para plantear preguntas sobre la existencia de lo divino, la naturaleza de la fe y la lucha interna del ser humano por encontrar respuestas a preguntas eternas: ¿existe realmente un dios? ¿Cómo podemos saberlo? ¿Es ese dios benevolente o indiferente?
Este relato, aunque en apariencia sencillo, está cargado de simbolismo y reflexión filosófica, ofreciendo a los lectores una oportunidad para explorar sus propias creencias y dudas, y para buscar el auténtico rostro del ser humano, más allá de las máscaras que la sociedad nos obliga a llevar.