"Suplicantes" es una obra dramática de Esquilo, datada entre el 466 y el 463 a.C., que se adentra en la angustiosa historia de las cincuenta hijas de Dánao, conocidas como las Danaides. Estas mujeres, oriundas de Egipto, huyen junto a su padre hacia Argos para escapar de un destino impuesto: el matrimonio forzoso con los cincuenta hijos del rey Egipto.
Al llegar a Argos, las Danaides buscan refugio en el altar de Zeus, su ancestro, clamando por protección divina. Invocan también a Helio, Apolo y Poseidón, rogando por el derecho a decidir sobre sus propios cuerpos y destinos, resistiendo la opresión de sus perseguidores. Su única alternativa ante la desesperación es amenazar con el suicidio, colgándose de las estatuas de los dioses si son entregadas a los egipcios.
Pelasgo, el rey de Argos, se enfrenta a un dilema monumental. La decisión de otorgarles asilo podría desencadenar una guerra con Egipto, pero negarse significaría traicionar los principios sagrados de hospitalidad y justicia, y desafiar la ira de Zeus. Esquilo plantea aquí una intensa situación trágica, donde cada elección conlleva su propia calamidad.
En una muestra de los valores democráticos de Argos, Pelasgo decide consultar a su pueblo sobre la suerte de las suplicantes. El pueblo apoya la protección de las Danaides, afirmando un compromiso moral con los dioses y con los derechos humanos, reflejado en el discurso de Dánao sobre el derecho al asilo: que nadie pueda reducirlas a la servidumbre y que la nobleza de Argos sea garante de su libertad.
El conflicto escala cuando un heraldo egipcio llega para reclamar a las Danaides, amenazando con la guerra si no son devueltas. Pelasgo, fiel a su decisión y al mandato de su pueblo, se niega a entregarlas, enfrentando las posibles consecuencias de su elección.
"Suplicantes" es la primera obra de una tetralogía de la que no se conservan las otras partes, pero se cree que incluía "Los egipcios", "Las Danaides" y el drama satírico "Amimone". Estas obras explorarían más a fondo el derecho al amor y la autodeterminación, como lo demuestra la historia de Hipermestra, la única Danaide que perdona a su esposo en la noche de bodas, y que enfrentará juicio por su decisión.